Te quiero ser insensato,
sin ojos, sin pies, sin manos.
Estas sin estar,
verte con los ojos del recuerdo
es mi resignación,
turbia tu cara, tu voz, tu mirada.
Que diera por volver al pasado
aunque sea un instante y así,
poder mirarte con los ojos cerrados,
tocarte con las manos atadas,
oírte sorda, hablarte muda,
eso solo vasta
para ser feliz a medias.
Porque, ¿Quién puede estar
completamente feliz
si ha dejado la mitad del corazón
en otro tiempo, otra vida,
otro ser, otro lado?
Oírte sin mirarte,
hablarte sin dejar salir
las palabras del alma,
escribirte sin las letras correctas
es una tortura lenta,
triste, sola y frustrante,
pues me hiere el sentimiento
que llevo dentro.
Y así, se sofoca mi vida,
Mi cuerpo, mi cariño.
Se feliz… pero no me olvides…
Maria Alejandra Bueno Pérez – Edo. Apure
